{"id":285,"date":"2009-06-09T13:30:51","date_gmt":"2009-06-09T13:30:51","guid":{"rendered":"http:\/\/metalecabeza.wordpress.com\/?p=285"},"modified":"2009-06-09T13:30:51","modified_gmt":"2009-06-09T13:30:51","slug":"ahi-va-el-capitulo-xix-de-la-novela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/moralescom.com\/site\/ahi-va-el-capitulo-xix-de-la-novela\/","title":{"rendered":"AH\u00cd VA EL CAP\u00cdTULO XIX DE LA NOVELA."},"content":{"rendered":"<p><em>escribe: Alberto Morales<\/em><\/p>\n<p>Hay algunas reflexiones filos\u00f3ficas que se matizan con una noche inolvidable luego del encuentro con una vieja amiga.<\/p>\n<p>DIECINUEVE<\/p>\n<p>El hecho de haber orado a dios con todas las fuerzas de su alma para que le salvara la vida, se le convirti\u00f3 en un tormento que lo acompa\u00f1\u00f3 por a\u00f1os. Hab\u00eda sido un acto contradictorio que no s\u00f3lo era inconfesable sino que le avergonzaba.<\/p>\n<p>Tiene la certeza de que su encuentro con el \u201cLibro del Desasosiego\u201d de Fernando Pessoa se origin\u00f3 en ese tormento. Piensa que la palabra desasosiego describ\u00eda de manera perfecta eso que sent\u00eda.<\/p>\n<p>No viv\u00eda as\u00ed todos los d\u00edas y a toda hora, es cierto, pero su incongruencia en los minutos del terror era una carga que lo acompa\u00f1aba siempre y afloraba en las horas m\u00e1s insospechadas.<\/p>\n<p>Compr\u00f3 el libro a instancias de Miguel, un antiguo militante del Partido que se encontr\u00f3 por las \u00e9pocas en las que ya hab\u00eda emigrado, cuando llevaba por lo menos diez a\u00f1os por fuera de Manizales.<!--more--><\/p>\n<p>Recuerda todas las sensaciones y preguntas que se le vinieron encima al leer el \u201cPrimer Art\u00edculo\u201d:<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p><em>\u201cCuando naci\u00f3 la generaci\u00f3n a la que pertenezco, encontr\u00f3 el mundo desprovisto de apoyos para quien tuviera cerebro y al mismo tiempo coraz\u00f3n. El trabajo destructivo de las generaciones anteriores hab\u00eda hecho que el mundo para el que nacimos no tuviese seguridad en el orden religioso, apoyo que ofrecernos en el orden moral, tranquilidad que darnos en el orden pol\u00edtico. Nacimos ya en plena angustia metaf\u00edsica, en plena angustia moral\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00e1 sido todo su per\u00edodo militante un reflejo de la \u201cangustia moral\u201d?. No, no tiene claridad o recuerdos de haberse intranquilizado con el mundo en el que estaba viviendo antes de su encuentro con el marxismo. Caminaba por la vida\u00a0 en una especie de inconsciencia, \u201cejerciendo\u201d su condici\u00f3n de hijo de familia, comport\u00e1ndose como un muchacho cualquiera.<\/p>\n<p>Bueno, fue al centro literario del profesor Javier Botero, hizo parte de \u201cLos Castores\u201d, una especie de cofrad\u00eda de adolescentes que hac\u00edan \u201ctrabajo social\u201d organizando vacaciones recreativas para los ni\u00f1os pobres o alfabetizando adultos en su tiempo libre. Piensa ahora que eran actividades que realizaba como un aut\u00f3mata, sin contextualizarlas ni analizarlas.<\/p>\n<p>Pero que alguien le dijera que <em>\u201cla vida puede ser sentida como una n\u00e1usea en el est\u00f3mago y la existencia de la propia alma, como una molestia muscular\u201d y<\/em> que\u00a0 <em> \u201cla desolaci\u00f3n del esp\u00edritu, cuando se siente agudamente, produce mareas\u00a0 desde lejos, en el cuerpo, y duele por delegaci\u00f3n\u2026\u201d <\/em>le hac\u00eda sentir\u00a0 que no estaba s\u00f3lo en sus reflexiones sobre la incoherencia y que no eran exclusivamente suyos los efectos de sus dolores internos.<\/p>\n<p>Le indigna haber cedido a la ignorancia.<\/p>\n<p>Lee en Pessoa que hubo una\u00a0 generaci\u00f3n que <em>\u201credujo los evangelios y la anterior hidrograf\u00eda de los jud\u00edos a un mont\u00f3n dudoso de mitos, de leyendas y de mera literatura\u2026\u201d<\/em> y entonces sabe que es en esa verdad en donde descansa su desaz\u00f3n.<\/p>\n<p>No puede menos que evocar de nuevo a Pach\u00f3n y sus experiencias en \u201cMi Libro\u201d.<\/p>\n<p>Primero fueron sus denuncias delirantes sobre la patra\u00f1a de la conquista de la luna por parte del imperialismo Yanqui, vociferando la evidencia de que\u00a0 esta farsa no es nada distinta a una puesta en escena filmada en alg\u00fan estudio de Hollywood; luego sus teor\u00edas sobre la conspiraci\u00f3n imperialista y el silencio aberrante del gobierno gringo sobre el fen\u00f3meno OVNI, conspiraci\u00f3n que sustentaba con decenas de folletos de p\u00e9sima factura y horrorosa presentaci\u00f3n, en los que la charlataner\u00eda se hac\u00eda m\u00e1s que evidente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s fue la recreaci\u00f3n del descubrimiento de \u201clos rollos de Qumr\u00e1n\u201d o los Pergaminos del Mar Muerto que -pod\u00eda demostrarlo- destrozaban mitos y falacias de las que difund\u00eda la Iglesia.<\/p>\n<p>Descubiertos en 1947, se trataba de casi ochocientos documentos escritos en hebreo y en arameo por parte de una secta conocida como los Esenios.<\/p>\n<p>Estaban ah\u00ed textos que databan desde el a\u00f1o 250 antes de Jesucristo hasta el a\u00f1o 66 de nuestra era. Un per\u00edodo impresionante. Textos como el \u201cLibro de Henoc\u201d, el \u201cTestamento de los doce Patriarcas\u201d y el \u201cLibro de los Jubileos\u201d, estaban ya perfectamente traducidos por expertos y sus contenidos eran reveladores.<\/p>\n<p>Entonces se le dej\u00f3 venir con lo que para \u00e9l era la \u201cestocada final\u201d: Una abundante documentaci\u00f3n y bibliograf\u00eda que hac\u00eda evidente la ausencia del rigor hist\u00f3rico en lo que la Iglesia denominaba sus documentos sagrados, tanto los del antiguo como los del nuevo testamento.<\/p>\n<p>Inconsistencias como que seg\u00fan el ap\u00f3stol Mateo, el Mes\u00edas naci\u00f3 bajo el mandato de Herodes el Grande que, hist\u00f3ricamente est\u00e1 demostrado, muri\u00f3 cuatro a\u00f1os antes de que Jes\u00fas supuestamente naciera. Y hay m\u00e1s, pues seg\u00fan Lucas la natividad se dio durante el censo de Judea, censo que tambi\u00e9n est\u00e1 registrado hist\u00f3ricamente como una iniciativa de Quirino, gobernador de Siria en el a\u00f1o 7 de nuestra era.<\/p>\n<p>La verdad era que el nacimiento de Jes\u00fas hab\u00eda sido fijado arbitrariamente por \u201cDionisio el peque\u00f1o\u201d, un monje del siglo VI \u2013 le explicaba &#8211; para que sirviera como fecha inicial de la era Cristiana. De hecho, conclu\u00eda Pach\u00f3n exaltado, ning\u00fan Evangelio cita al 25 de Diciembre como el d\u00eda del nacimiento. Una fecha absurda adem\u00e1s puesto que el fr\u00edo inmisericorde que se vive en Palestina por esos d\u00edas impedir\u00eda f\u00edsicamente que hubiese pastores en alg\u00fan lado cuidando sus reba\u00f1os para recibir la buena nueva.<\/p>\n<p>Alcanz\u00f3 a divertirse con el cuento del grano de mostaza. Biblia en mano, Pach\u00f3n recog\u00eda el vers\u00edculo 13,31 del evangelio de Mateo: <em>\u201cEs semejante el reino de los cielos a un grano de mostaza, que tom\u00e1ndolo un hombre lo sembr\u00f3 en su campo, y siendo la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas, cuando ha crecido es mayor que las hortalizas, <strong>y se hace un \u00e1rbol, de modo que vienen las aves del cielo a cobijarse en sus ramas<\/strong><\/em><em>\u201d. <\/em>Y entonces re\u00eda sin consideraci\u00f3n, ahog\u00e1ndose de la hilaridad mientras expresaba que Mateo era un imb\u00e9cil, puesto que la mostaza jam\u00e1s ha sido un \u00e1rbol, es un <strong>arbusto<\/strong> que, en el mejor de los casos alcanza un metro de altura.<\/p>\n<p>Y segu\u00eda imparable, demostrando que la ascensi\u00f3n de Mar\u00eda al cielo era un mito reciente, decretado por el Papa Pio XII en 1950, puesto que no existe un solo documento que se ocupe del destino final de la madre del nazareno. Dicho sea de paso, tampoco hay un solo documento del cristianismo primigenio que haga referencia a los Sacramentos.<\/p>\n<p>Para Pach\u00f3n, toda la parafernalia del Cristianismo como Iglesia fue una construcci\u00f3n de Pablo, a quien se debe el culto a la supuesta divinidad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Ley\u00f3 con atenci\u00f3n todos los textos que el librero le facilitaba con la condici\u00f3n de que no los sacara de la librer\u00eda y qued\u00f3 genuinamente persuadido.<\/p>\n<p>El encuentro del materialismo dial\u00e9ctico lo tranquiliz\u00f3. De hecho, cuando ley\u00f3 la tesis de Mao Tse Tung sobre el origen de las ideas correctas, decidi\u00f3 que era \u00e9se el camino a seguir: <em>\u201c\u00bfDe d\u00f3nde provienen las ideas correctas? \u00bfCaen del cielo? No. \u00bfSon innatas de los cerebros? No. S\u00f3lo pueden provenir de la pr\u00e1ctica social, de las tres clases de pr\u00e1ctica: La lucha por la producci\u00f3n, la\u00a0 lucha de clases y los experimentos cient\u00edficos de la sociedad. La existencia social de la gente determina sus pensamientos\u2026al comienzo, el conocimiento es puramente sensitivo. Al acumularse cuantitativamente ese conocimiento sensitivo se producir\u00e1 un salto y se convertir\u00e1 en conocimiento racional, en ideas\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>El car\u00e1cter incontrovertible de esa tesis se convirti\u00f3 precisamente en el origen de su desasosiego. Ten\u00eda las ideas claras, pero en el momento del terror ese dios al que se aferr\u00f3 era el dios cristiano, el de las incongruencias.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 lo hizo? Esta era su pregunta recurrente, hasta cuando se encontr\u00f3 con Estanislao Zuleta.<\/p>\n<p>Lo descubri\u00f3 tarde porque lo prejuicio siempre. No sabe en d\u00f3nde se construy\u00f3 la idea de que Zuleta era un ide\u00f3logo del Trotskismo y desde ese sectarismo propio de la ignorancia, se hab\u00eda negado a leerlo.<\/p>\n<p>Aliviado de resabios intelectuales, lo abord\u00f3 por la misma \u00e9poca en la que se encontr\u00f3 con Pessoa y entonces entendi\u00f3 una cosa que se hab\u00eda negado a entender: Fue incongruente simple y llanamente porque era joven. No era joven en la perspectiva planteada por Sartre seg\u00fan la cual la juventud es una enfermedad burguesa. Era joven e inexperto, llevaba poco tiempo transitando por la vida, su relaci\u00f3n con el materialismo dial\u00e9ctico era muy reciente y ven\u00eda de una familia con profundas convicciones cristianas.<\/p>\n<p>Entiende ahora que esa militancia del primer a\u00f1o fue asumida como una vocaci\u00f3n \u201csalvadora\u201d, una opci\u00f3n por los pobres y los despose\u00eddos, una misi\u00f3n, un \u201capostolado\u201d. Eso era todo, pero tard\u00f3 cerca de veinte a\u00f1os en entenderlo.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n llegado de los sucesos de Sup\u00eda, la camarada Sonia fue una tabla salvadora. Decidi\u00f3 adoptarlo, acompa\u00f1arlo en su convalecencia, distraerlo. No sal\u00eda de su casa. Le le\u00eda, ve\u00edan juntos la televisi\u00f3n, le tra\u00eda noticias de sus compa\u00f1eros, conversaban.<\/p>\n<p>Fue una amiga entra\u00f1able durante todo ese diciembre \u00a0y nunca hablaron de su noche de pasi\u00f3n silenciosa el d\u00eda de la toma de la universidad. Lo trataba con ternura s\u00ed, pero guardaba una cierta distancia.<\/p>\n<p>Tres semanas despu\u00e9s, cuando \u00e9l ya estaba totalmente recuperado, Sonia estableci\u00f3 una relaci\u00f3n seria e intensa con un estudiante de Comunicaci\u00f3n Social y desapareci\u00f3 de su vida. A los pocos meses se sali\u00f3 del Partido.<\/p>\n<p>Fue s\u00f3lo despu\u00e9s de seis a\u00f1os que pudo hablar con ella nuevamente en un encuentro casual. Se hab\u00eda vuelto una experta en relaciones industriales y su causa era ahora la vida vegetariana y el movimiento ecol\u00f3gico. \u201cLa onda de la\u00a0 nueva era J\u00f3se\u201d, le dijo al despedirse.<\/p>\n<p>Mucho tiempo m\u00e1s tarde, por los d\u00edas de su descubrimiento de Pessoa y de Estanislao, volvi\u00f3 a encontrarse con ella en Bogot\u00e1. El estaba en el hall del Hotel Tequendama, acababa de despedirse de un cliente con quien se hab\u00eda reunido toda la tarde. Eran casi las siete de la noche y hab\u00eda decidido tomarse un Whisky en \u201cEl Chispas\u201d. Ten\u00eda la idea de encontrarse tal vez con alg\u00fan conocido y conversar un rato antes de retirarse a su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al principio no pudo identificarla. Era una imagen conocida pero esa figura no encajaba con sus recuerdos. Ya no era la morena rolliza con rostro hermoso de nariz perfecta y ojos asombrosos. Parec\u00eda haber ganado estatura y luc\u00eda una esbeltez desconocida. Caminaba con el halo del poder, sus maneras eran elegantes, sus prendas de marca. Se dirig\u00eda a uno de los tel\u00e9fonos del Hall para comunicarse con alguien alojado en el Hotel. Lo mir\u00f3 con desparpajo cuando se sinti\u00f3 observada y fue ella quien lo reconoci\u00f3 al instante. \u00a1J\u00f3se! le dijo en el momento en el que colgaba el tel\u00e9fono y le brind\u00f3 un abrazo afectuoso. Fue cuando pudo por fin encajarla en su memoria: \u00a1Sonia!<\/p>\n<p>Hablaron largo rato en la barra del bar. Se contaron sus vidas. Ella era ahora vicepresidente de una poderosa compa\u00f1\u00eda de alimentos que no s\u00f3lo se extend\u00eda a lo largo y ancho del pa\u00eds sino que ten\u00eda plantas en varias capitales de Latinoam\u00e9rica. Su \u00e1rea era el mercadeo. Nunca se hab\u00eda casado, el trabajo era su pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante todo el tiempo bebi\u00f3 limonada. Segu\u00eda siendo vegetariana y no consum\u00eda alcohol. No necesito beber para perder la raz\u00f3n \u2013 le dijo con coqueter\u00eda-<\/p>\n<p>Eran las nueve y cuarenta y cinco de la noche cuando llegaron a su apartamento. Ten\u00eda una vista espectacular de la ciudad que se ve\u00eda imponente desde all\u00ed, desde esa colina de la carrera tercera con la calle ciento tres, piso nueve. No hubo pre\u00e1mbulos.<\/p>\n<p>Sonia result\u00f3 un prodigio de la sensualidad. Ten\u00eda la habilidad de enrollarse en tu cuerpo, de descubrirte espacios insospechados para la caricia, de moverse sobre tu piel como si fuera ingr\u00e1vida, como si te estuviera recorriendo un aroma. La suya era una sensibilidad felina y su sexualidad era ronroneante.<\/p>\n<p>Ella asum\u00eda en la cama toda la responsabilidad, de manera tal que s\u00f3lo ten\u00edas que dejar que las cosas sucedieran.-<\/p>\n<p>Sonia te abraza, te succiona, te cabalga. Sonia es tu due\u00f1a. Te besa, te voltea, te devora. Sonia te toma, te acaricia, te susurra. Sonia te conduce, te eleva, te extas\u00eda. Sonia te suspira, te llora, te r\u00ede. Sonia, Sonia infinita en el placer. Sonia hasta el amanecer.<\/p>\n<p>No pudo tomar el avi\u00f3n porque se levant\u00f3 tarde. Cuando abri\u00f3 los ojos Sonia ya no estaba. Vio una nota de ella junto a la l\u00e1mpara del lado derecho de la cama. \u201cFui feliz. Nos deb\u00edamos esta noche\u201d.<\/p>\n<p>Trat\u00f3 de comunicarse con ella varias veces llam\u00e1ndola a sus oficinas, pero siempre le dijeron que estaba de viaje fuera del pa\u00eds. Nunca respondi\u00f3 sus llamadas y jam\u00e1s la volvi\u00f3 a ver.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>escribe: Alberto Morales Hay algunas reflexiones filos\u00f3ficas que se matizan con una noche inolvidable luego del encuentro con una vieja amiga. DIECINUEVE El hecho de haber orado a dios con todas las fuerzas de su alma para que le salvara la vida, se le convirti\u00f3 en un tormento que lo acompa\u00f1\u00f3 por a\u00f1os. 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